A ese ser no le tengo la mas mínima compasión
ese ser me genera la peor desconfianza
el es un ser de maldad, vengativo, traicionero y maldito.
su sociedad artificial, hipócrita, injusta y consumista.
La odio.
La vida es un mal sueño, un estado irreal, insensato e insensible
es un mundo maléfico;
un mundo que nació virgen y el ser humano lo corrompió;
como hace con sus semejantes.
El mundo, la vida y el ser humano son una desesperanza
un motivo para dejar de sentir la razón
y de creer en la propia existencia.
Pero tengo esta estúpida fe.
Éste anegado sentimiento que me hace seguir creyendo en la felicidad
pero, ¿qué es la felicidad?
porque no asocio ningún instante o ser a esa palabra.
Quizá, tu con tantos prejuicios y contradicciones
me hace ver la perfección en la imperfección
la esperanza en la guerra; la lluvia en el desierto
la cura en la epidemia; el consuelo en la tristeza
el brillo en las lagrimas; la melodía en el ruido
la bondad, la justicia, la paz, la nobleza, la sinceridad,
El amor... La felicidad...
¿Quién eres tú?
Me he equivocado muchas veces,
te he encontrado en el deseo, en la ternura, en un beso, en una sonrisa,
en un secreto, en los celos, en la belleza, en algo en común, en un trato afectivo.
Te he buscado... Te he esperado
he creado miles tu, para mi,
pero siempre has estado en mi imaginación.
¿Por qué tengo esta estúpida fe?
lunes, 22 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
Algunas Frases Sobre El Amor
-Nadie podía disfrutar mejor de la libertad ni podía plegarse con más gracia que ella a la sumisión o lanzarse al capricho.
Su rostro era reflejo de su mente; sus ojos de color almendras, muy despiertos, como los de un pájaro, tenian una atractiva dulzura. Su figura liviana y graciosa era capaz de soportar grandes jornadas, aunque parecía la criatura más fragil del mundo.
A mí me deleitaba su fantasía, y amaba cuidarla como a un animalillo. Debo reconocer que jamás vi tanta gracia, tanto en su apariencia como mental, prendida en tanta modestia.
-El tiempo la había cambiado notablemente. Seis años atrás era una joven bonita y agradable; ahora, en cambio, era una mujer de excepcional hermosura. La frente, amplia y despejada indicaba su gran franqueza. Sus tiernos ojos color miel se teñían ahora con la pena de su dolor. Su pelo era de un brillante castaño rojizo, la tez clara y la figura menuda y grácil.
-¡Prima querida!, dueña de pensamientos tan tiernos y dulces como sus ojos propios. Y yo, un miserable. Nadie puede concebir la agonia que padecí entonces.
-Pero me frenaba el recuerdo de la heroica y abnegada Elizabeth, a quien amaba con ternura, y cuya vida estaba íntimamente unida a la mia.
-Amo a Elizabeth tierna y profundamente. No he conocido a ninguna mujer que me inspire, como ella, tanta admiración y afecto. Mis esperanzas y deseos para el futuro se fundan en la perspectiva de nuestra unión
-Ese día moriría y quedaría satisfecha su maldad. Esto no me asustaba; pero imaginar a mi querida Elizabeth derramando lágrimas de inconsolable dolor al ver cómo le era arrebatado su marido me hizo embargarme en llanto, pero decidí no sucumbir ante mi enemigo sin luchar.
-¡Dulce y adorable Elizabeth! Lei varias veces su carta, y ciertos sentimientos de ternura se adueñaban de mi corazón; pero la manzana había sido mordida. y el brazo del ángel se armaba para privarme de toda esperanza.
Sin embargo, esta dispuesto a morir por la felicidad de Elizabeth. Si el monstruo llevaba a cabo su amenaza, la muerte sería inevitable.
-Quiero a Elizabeth y deseo nuestra boda. Por lo tanto, fijemos el día; en él que me consagraré, vivo o muerto a felicidad de mi prima.
-¡La Vida Es Verdaderamente Obstinada! ¡Se Aferra A Quienes Más La Desprecian!
Su rostro era reflejo de su mente; sus ojos de color almendras, muy despiertos, como los de un pájaro, tenian una atractiva dulzura. Su figura liviana y graciosa era capaz de soportar grandes jornadas, aunque parecía la criatura más fragil del mundo.
A mí me deleitaba su fantasía, y amaba cuidarla como a un animalillo. Debo reconocer que jamás vi tanta gracia, tanto en su apariencia como mental, prendida en tanta modestia.
-El tiempo la había cambiado notablemente. Seis años atrás era una joven bonita y agradable; ahora, en cambio, era una mujer de excepcional hermosura. La frente, amplia y despejada indicaba su gran franqueza. Sus tiernos ojos color miel se teñían ahora con la pena de su dolor. Su pelo era de un brillante castaño rojizo, la tez clara y la figura menuda y grácil.
-¡Prima querida!, dueña de pensamientos tan tiernos y dulces como sus ojos propios. Y yo, un miserable. Nadie puede concebir la agonia que padecí entonces.
-Pero me frenaba el recuerdo de la heroica y abnegada Elizabeth, a quien amaba con ternura, y cuya vida estaba íntimamente unida a la mia.
-Amo a Elizabeth tierna y profundamente. No he conocido a ninguna mujer que me inspire, como ella, tanta admiración y afecto. Mis esperanzas y deseos para el futuro se fundan en la perspectiva de nuestra unión
-Ese día moriría y quedaría satisfecha su maldad. Esto no me asustaba; pero imaginar a mi querida Elizabeth derramando lágrimas de inconsolable dolor al ver cómo le era arrebatado su marido me hizo embargarme en llanto, pero decidí no sucumbir ante mi enemigo sin luchar.
-¡Dulce y adorable Elizabeth! Lei varias veces su carta, y ciertos sentimientos de ternura se adueñaban de mi corazón; pero la manzana había sido mordida. y el brazo del ángel se armaba para privarme de toda esperanza.
Sin embargo, esta dispuesto a morir por la felicidad de Elizabeth. Si el monstruo llevaba a cabo su amenaza, la muerte sería inevitable.
-Quiero a Elizabeth y deseo nuestra boda. Por lo tanto, fijemos el día; en él que me consagraré, vivo o muerto a felicidad de mi prima.
-¡La Vida Es Verdaderamente Obstinada! ¡Se Aferra A Quienes Más La Desprecian!
domingo, 14 de junio de 2009
Saying goodbye
Decir adiós es el mundo acabar,
es cerrar las puertas y la luz apagar.
Decir adiós es una forma cruel de morir,
es olvidar todo lo que fuiste,
es tener que aceptar que no puedes vivir.
Decir adiós enfría las manos,
llora los ojos,
opaca el sol, y oscurece tu alma.
Un túnel oscuro espera en el futuro,
lo desconocido es tan incierto como los números.
¿Por qué me acostumbre tanto a tus brazos, Tierra?
¿Por que me dejé llevar en tus lágrimas, Río?
¿Por qué perdí la noción del destino, Vida?
¿Por qué ahora las arenas del tiempo son negras,
si algún día fueron el paraíso?
¿Por qué se oye tan odioso decir que mi vida no es mía si no del destino?
es cerrar las puertas y la luz apagar.
Decir adiós es una forma cruel de morir,
es olvidar todo lo que fuiste,
es tener que aceptar que no puedes vivir.
Decir adiós enfría las manos,
llora los ojos,
opaca el sol, y oscurece tu alma.
Un túnel oscuro espera en el futuro,
lo desconocido es tan incierto como los números.
¿Por qué me acostumbre tanto a tus brazos, Tierra?
¿Por que me dejé llevar en tus lágrimas, Río?
¿Por qué perdí la noción del destino, Vida?
¿Por qué ahora las arenas del tiempo son negras,
si algún día fueron el paraíso?
¿Por qué se oye tan odioso decir que mi vida no es mía si no del destino?
miércoles, 10 de junio de 2009
¿Has Sentido?
Has sentido cuando amas tanto.
Y la felicidad de tu amada te complace,
sin importar tu propia felicidad,
por que saber que tu amada tiene una sonrisa,
te eleva al lugar donde existe la eternidad.
Has sentido cuando amas tanto.
Y tu existencia se refleja en la gratitud,
no existe odio, envidia, ni rencor,
tu cabeza gira entorno a sus complejos sueños
y no puedes sentir tu propio dolor.
Has sentido cuando...
No puedes sentir,
Porque... yo, no puedo sentir... Nada
No quiero sentirlo.
Pero mi corazón es mi marionetero
y sus cuerdas me llevan a mi fin.
Cuando me engañas, cuando me engaño.
Cuando en mis sueños me engaño... y te tengo. Sueños.
Quiero dormir en tu mente
Y creer que esas palabras eran propias
Y creer que, Mierda, me estoy engañando... Sólo quiero escribir.
Y la felicidad de tu amada te complace,
sin importar tu propia felicidad,
por que saber que tu amada tiene una sonrisa,
te eleva al lugar donde existe la eternidad.
Has sentido cuando amas tanto.
Y tu existencia se refleja en la gratitud,
no existe odio, envidia, ni rencor,
tu cabeza gira entorno a sus complejos sueños
y no puedes sentir tu propio dolor.
Has sentido cuando...
No puedes sentir,
Porque... yo, no puedo sentir... Nada
No quiero sentirlo.
Pero mi corazón es mi marionetero
y sus cuerdas me llevan a mi fin.
Cuando me engañas, cuando me engaño.
Cuando en mis sueños me engaño... y te tengo. Sueños.
Quiero dormir en tu mente
Y creer que esas palabras eran propias
Y creer que, Mierda, me estoy engañando... Sólo quiero escribir.
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