No sabes las ganas que siempre tuve de conocerte. No sé por qué tu rostro me irradiaba un aire particularmente interesante, a pesar de que ni era mucho lo que te veía o trataba de verte. Eras como esa persona que debía o tenía la sensación de que iba a ser una pieza importante de mi vida y de lo que soy.
Un año transcurrió y gracias a una de las mejores personas del mundo te conocí, mi corazón se agitaba cuando te acercabas, tu manera de relacionarte conmigo era supremamente amable, cosa que yo quería retribuirte.
Al paso del tiempo ya no podía negar que eras un paraíso, una sensación inigualable de felicidad, una melodía compuesta para oídos exigentes, un conjunto de notas que se te graba en tu mente y no haces más que susurrarla hasta la saciedad, pero nunca llega aborrecerte; pues en cada escucha encuentras algo nuevo e interesante. Fuiste inspiración para sueños y poemas, motivación para despertar, imaginar y desear. Una completa odisea.
Un amor no correspondido. Quizá el tiempo; tal vez el destino, el camino deseó que fuera otra persona para vos, y yo lo creí, aunque algunas veces la confusión y el corazón, me hacian desearte con ternura y pasión. Cuando no llovía en este desierto eras esa gota de esperanza sinónimo de salvación en este mundo lleno de soledad y desolación.
Eras un destello para la sombría oscuridad de la vida y un gran momumento al cual admirar no por su apariencia si no por su significado.
Ahora el destino, tal juego de azar, hizo de la suyas para darme una lección?
No importa las distancias, las diferencias o los conflictos. Cuando una persona toca tu alma,
cuuando una persona toca tu alma, estará en vos; en tu mente viviá, por eso no tengo miedo, no temo perderte, siempre estas aquí y yo siempre estare en vos.
1 comentario:
UYY tan tiernoooo!! Me fascino! Estas de una inspiracion!!!
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