viernes, 30 de diciembre de 2011

¡Qué tontos!

-Estoy harto de la inteligencia. Hoy todos son inteligentes. Hay tantos que son una molestia. Quisiera que hubieran quedado algunos tontos.
-Los hay.
-Quisiera conocerlos y saber de qué hablan.
-¿Los tontos? Por supuesto, hablan de los inteligentes.
-¡Qué tontos! 
(Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto).

sábado, 13 de agosto de 2011

The Start Of Something Beautiful


En mis pensamientos siempre estás
En mis sueños siempre estás
Tengo tu voz en cinta
Tengo tu espíritu en una fotografía
Fuera de alcance siempre estás.

Eres (el) frio dentro de mis brazos
Eres simple como un niño
Recuerdo cuando tomaste mi mano y me llevaste a través de la lluvia
Abajo dentro de mi alma estás.

Mientras más muestro la manera en que me siento
Encuentro que menos importancia le das
Mientras más (te) logro conocer
Encuentro que menos (te) entiendo

Inocente; fue el tiempo que estuvimos. Olvidé mencionar que eramos buenos amigos
¿Pensaste que era el comienzo de algo hermoso?
Bien, piénsalo otra vez.


(tu) Madre ha perdido los cuidados por ti
(tu) Padre nunca te necesitó
Confié en amar y encuentro que nunca sentiste lo mismo
Hay algo en tu corazón muy cruel.

viernes, 5 de agosto de 2011

Dulce incertidumbre

¿Para que he vivido uno de los instantes de más exorbitante placidez para luego ser arrebatados de la manera más cerril posible? ¿Para que he sentido calma y complacencia en el corazón? ¿Para que cambió el semblante de mi aliento? ¿Para que se inspiró mi voluntad en el tierno sonido de tu voz y en tus miradas inocentes?
Alguien no hace mucho me dijo que la vida, la providencia, el universo, Dios, la divinidad, nos enviaba “algo” para hacernos la vida menos difícil, para distraernos, para cobrar alientos, para sentir de nuevo, vivir de nuevo, o quizás, por primera vez; quizás. Y es que aguardar los cambios es una sensación extraña, incómoda, es como estar atado a los rieles y escuchar como se aproxima el tren, lentamente...
Pero no imaginaba yo, llegara donde menos lo esperaba y en la forma en la que menos suponía, “el sentimiento efímero” “proceso hormonal instintivo” así llamaba por esos tiempos a aquel amalgama de sensaciones que me tomó desprevenido.

Ir sin premisas, sin prejuicios, dejar manuales, olvidar la experiencia, rechazar dictámenes. Si es que ya tenía el orgullo deshecho, no lo iba renovar de nuevo, ni pretendía confundir la vanidad con la dignidad.
Y es que en estas cosas es el pragmatismo el que me dirige, no me importaba hacer ni decir cosas que considero propiamente frívolas, ni tampoco me incomodaba pensar trivialidades tiernamente desgastantes, al contrario, me producían, ocasionalmente, cierto bienestar, y por momentos, cierta incertidumbre, dulce incertidumbre.

Y no pensaba en nada más, no había más preocupaciones, no había más interrogantes, era como si todo girara en torno a aquella imagen, a aquel sonido, aquella sonrisa , aquel suspiro. Y era tonto y loco, era inútil e ingenuo, era irracional, era contradictorio.
Y era como si el mundo no quisiera hablarme de otra cosa, no había más nombres, no habías más rosas, como si el verbo sólo conjugara con aquella fantasía, aquel sueño, aquella quimera, aquel anhelo. Y era iluso y vago, era ideal e irreal, era precipitado, era inconsecuente.



jueves, 9 de junio de 2011

¿Tendrá todo esto el mismo deselance?

Volar, volar y huir a otra página
luce bien el encabezado, incita a imaginar.
Tratas de relacionarlo y no encuentras nada igual, pero,
¿no es acaso el mismo proceso hormonal?
¿no es el sentimiento efímero?
Aquel que marca tu ruta de vuelo,
el horizonte por hacer realidad,
el comienzo de siempre y el mismo final, quizás, pero,
¿Dónde estará el lápiz que hace todo esto realidad?
(¿dónde habrá quedado la estúpida fe?)
¿Cómo estará su tamaño cuando se acabe esto?
(¿qué quedara de ella?).
El espacio no me encuentra y el tiempo no gusta de esperarme
¿tendrá todo esto el mismo desenlace?

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Las acciones y las palabras tienen sustancialmente una razón
La razón de estás llevan en si un motvio
y a veces, un efecto que pretenden producir
Suele pasar que el efecto que producen no es el esperado
y esto es completamente normal, pero,
¿Qué pasa si la idea que produce el efecto es totalmente contraria a la idea del motivo?
¿Es esto un error de interpretación?
¿Es esto un error en las mismas acciones y palabras?
Y es que el universo produce estas arbitrariedades tan de seguido,
Llega uno a pensar a priori que es un lugar disforme e injusto.
Y como el santo Job, sólo queda resignarse a esperar el juicio
Defender nuestra conducta y pedir humildemente una explicación.
Quizá se encuentre consuelo pensando que se actuó u hablo bien,
O quizá debamos poner nuestro anhelo en que:
"La justicia no lleva prisa, y la de Dios tiene siglos por delante".

sábado, 30 de abril de 2011

Prejuicios

Observo tus pieles y siento tu carácter,
huelo tu aroma, siento tu clase,
leo tus versos, ya sé tu conciencia,
sé tu pasado y juzgo tu decencia.

Presunción de decencia que llaman.
¡La razón no ha de ser suficiente para juzgar!
si los veredictos han de ser ley y verdad,
¿por qué son tan subjetivos mis razonamientos?

No es sólo por orgullo el dolor del error,
ha de ser duro creer en algo que se desboronó,
ideas retrógradas gobiernan el corazón,
pensamientos obtusos obstruyen el amor.

Ha de ser fácil la vida del incauto,
dejarse llevar por impulsos sin importar el efecto.
Dicen que las cosas simples las devora el viento (el amor es una de ellas)
entonces, ¿por qué suelo jugar a ser el clima y el tiempo?

Los paisajes no se crean de los cuadros,
fueron ellos los que inspiraron el lápiz.
Dejaré los manuales y los prejuicios morales.
¡Qué las flores crezcan donde se les haga más fácil!

Los paisajes no se crean de los cuadros,
fueron ellos los que inspiraron el lápiz.
Dejaré los manuales y los prejuicios morales.
¡Qué las flores crezcan donde se las haga más fácil!