-Estoy harto de la inteligencia. Hoy todos son inteligentes. Hay tantos que son una molestia. Quisiera que hubieran quedado algunos tontos.
-Los hay.
-Quisiera conocerlos y saber de qué hablan.
-¿Los tontos? Por supuesto, hablan de los inteligentes.
-¡Qué tontos!
(Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto).
No hay comentarios:
Publicar un comentario