martes, 30 de abril de 2019

Cuando la recompensa es pequeña, pero la emoción enorme.
Cuando no hay juicios ni prejuicios.
Cuando no hay reproches, sino miradas.
Cuando no te une nada, y por eso te une todo.
Cuando no nos asusta el mañana porque olvidamos el ayer y el hoy.

Cuando arden los sonidos en el éter
y el alba se agazapa en la sombra
Para siempre, en el mundo enmudecido
sólo quedan dos voces: la tuya y la mía
Y bajo el viento de invisibles Ladogas
casi a través de un sonido de campana
en un ligero brillo de arcoiris cruzados
se convirtió el diálogo nocturno

Suanzes/ Ajmátova

martes, 16 de abril de 2019

Quedará solo en el baúl de recuerdos. (22.01.19)

Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres y los que seremos.

Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el fin, la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.

No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá quien fui sobre la tierra.

Bajo el indiferente azul del cielo,
esta meditación es un consuelo.

Borges