jueves, 26 de septiembre de 2013

El amor corresponde al mismo esfuerzo de ausencia de duda que se nos exige en las religiones; creer y creer sin limitaciones. Y no se refleja solo en el amor de pareja; el amor de familia, de amistad y cualquier otro «necesita» de ella. Se nos exige, casi como requisito obligatorio, no dudar: «no dudes que te amo», «no dudes de mí»; todo con el fin de tranquilizarnos, de apaciguar nuestra inseguridad, nuestros miedos. Hasta ahí puede sonar bien, ¿no? Lamentablemente esa «ausencia de duda» nos lleva a confiar en promesas absurdas. Esas que tanto gustan a los enamorados y tanto daño causan en la boca de los irresponsables; irresponsables que gustan de prometer vidas eternas, cosas imposibles, y un millón de tonterías escondidas en bonitos juegos de palabras.
Prometer hechos que, por la propia naturaleza de la vida y del azar, son improbables, son mentiras, y aquellos que hacen uso de esas artimañas con el fin de hacer sentir bien a los demás, son tartufos.
Y lo que es peor, ¡aquellas mentiras se disfrutan! Nos encanta escuchar el dulce sonido de las falsas promesas.
En el instante en que se comienza a dudar, se duda de nuestro «compromiso», de nuestro «amor», y más ridículo aún, se nos trata de «falta de fe». ¿Desde cuándo la confianza se ha llevado a esos niveles tan insensatos?
Las relaciones y vínculos no deben ser fríos y carentes de compromiso o credibilidad, no, éstas, al tener en cuenta la naturaleza propia del azar de la vida y nuestra facultad de cambiar de opinión en un futuro, resultan así mucho menos dolorosas.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Le ciel




Tu dulce canción me destrozó
El viento se llevo tus lágrimas blancas y puras, marcando el tiempo...

Esos ojos libres de malicia me observan,
reflejando la tierra que se extiende al infinito.

Con un pequeño dedo recorres los trazos de las lágrimas en mi olvidada mejilla.

Tu delicada y transparente voz no me dejará marchar jamás
Aunque sabes que no puedo quedarme aquí...

Las lágrimas derramadas son nuestras palabras de despedida
Sin decir nada pusiste tu mano en mi pecho e intentaste sonreír

Beso tu mejilla... Jamás te olvidaré.
Abrázame con fuerza hasta el momento en que regrese al cielo
Tu delicada y transparente voz no me dejará marchar jamás
Aunque sabes que no puedo quedarme aquí...

No quiero desaparecer...

Pure Narcotic

Me tienes esperando
Me tienes solo en una habitación llena de amigos
Me tienes odiando
Me tienes escuchando «The Bends»

Ninguna cantidad de días sin sentido puede hacer que esto se vaya

Me tienes arrodillado
Me tienes indiferente y transtornado
Me tienes en tu bolsillo
Me tienes distante y alejado

Ningún narcótico puede hacer que esto se vaya

Lamento que, lamento que no soy como tú
Me preocupa que, no actúo de la manera que te gustaría

Me encuentras esperando
Me encuentas desangrado pero inspirado
Me encontraste
Me encuentras alucinando fuego

Ningún narcótico puede hacer que esto se vaya

Lamento que, lamento que no soy como tú
Me preocupa que, no actúo de la manera que te gustaría

¿Hemos estado aquí antes?
Corriendo de cabeza hacia el suelo
Déjame soñando en la vía del ferrocarril
Envuélveme y envíame de vuelta

Lamento que, lamento que no soy como tú
Me preocupa que, no actúo de la manera que te gustaría

jueves, 12 de septiembre de 2013

Me


I thought I was smart, I thought I was right
I thought it better not to fight
I thought there was a virtue in always being cool


So it came time to fight, I thought I'll just step aside
And that the time would prove you wrong
And that you would be the fool

I don't know where the sunbeams end
And that the starlights begin, It's all a mystery

Oh, to fight is to defend
If it's not now then tell me when would be the time
That you would stand up and be a man

For to lose I could accept
But to surrender I just wept
And regretted this moment, oh that I, I was the fool...

I don't know where the sunbeams end
And that the starlights begin, It's all a mystery

And I don't know how a man decides
What's right for his own life, It's all a mystery

'Cause I'm a man, not a boy
And there are things you can't avoid
You have to face them when you're not prepared to face them

If I could, I would
But you're with him, It'd do no good
I should've fought him but instead I let him, I let him take you

I don't know where the sunbeams end
And that the starlights begin, It's all a mystery

And I don't know how a man decides
What's right for his own life, It's all a mystery

(...)

Mistery...

viernes, 6 de septiembre de 2013

Depósito de recuerdos

Hemos alcanzado la capacidad de activar y desactivar genes, lo que puede equivaler a activar o inhibir ciertas conductas. Este hecho ha permitido diseccionar la recuperación de recuerdos y almacenarlos en la memoria. ¿Los recuerdos están en lugares distintos de nuestro cerebro? Según Kandel, no están en regiones distintas pero sí solapadas, puesto que corresponden a distintos procesos. De lo que no hay duda es de que para recuperar cualquiera de ellos hay que acudir exactamente al lugar donde está. «Pero cada evocación se produce en un contexto distinto. Por eso a la recuperación de un recuerdo se le añaden componentes adicionales al procesarlo de la memoria. Cuando evocas un recuerdo, lo haces junto con otros estímulos, por lo que modificas ligeramente el recuerdo cada vez que lo recuperas».

Eduardo Punset, Por qué somos como somos

jueves, 5 de septiembre de 2013

Ecuaciones

Ocho nunca se ecuaciona junto con Diez. A veces parece que evitara hacerlo. Solo ella sabe realmente por qué. Aquella vez lo intentó evitar.
Ocho, Diez y Once fueron al centro algebráico. La sección matricial, a la que se dirigían, tenía dos puestos en cada ecuación y el lugar de cada uno se determinaba de forma casi aleatoria. Casi por casualidad asignaron a Ocho y Diez en la misma ecuación. Nada parecía alterar la normalidad; risas en la fila de redondeo y las posiciones de siempre: ella en primer lugar por ser un número menor. Después del proceso de redondeo, Diez no pensaba en su lugar en la ecuación, pero en el momento clave, encontró que Ocho había redondeado sus dos últimas cifras decimales, de 8.15 a 8.2, lo que los hacía incompatibles a los dos en la ecuación, según decía el teorema de máxima verosimilitud. Ecuacionarse no era nada comprometedor, era solo pasar un momentito juntos en el espacio-tiempo. Diez no supo cómo interpretarlo. ¿Lo hizo ella sin pensar, de forma aleatoria? ¿Debería evitar ecuasionarse junto a ella? No supo cómo interpretarlo y tampoco tenía tiempo, así que redondeo sus cifras decimales para que fueran compatibles y así poder estar en la ecuación junto a ella. Ella y Once se quedaron en silencio; con inquietud. Diez solo dijo: «Da igual el lugar que le toque a uno en la matriz. Aquí o allá, acá o allí...». Once intentó amenizar la atmósfera: «Está bien. Déjenme solo», dijo con tono irónico, pues al quedar Ocho y Diez en la misma ecuación de la matriz, Once quedaba sin compañía. Todos ríeron. Pero Diez no podía dejar de pensar en ése incidente tan fácilmente. No podía porque siempre quería ecuacionarse a su lado.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Recuerdos y el cerebro maduro

¿Es posible que a medida que pasan los años crezca la capacidad de atención y que eso haga que personas de edad avanzada se sientan cada vez mejor? Ocurren dos cosas muy importantes en el trancurso de la vida, la primera es que se desarrolla nuestra capacidad de adaptación gracias a la biología, a la evolución biológica que han generado este cerebro tan interesante y otros órganos y que nos permiten enfrentarnos a distintas contingencias. Pero también es cierto que el cerebro se educa a sí mismo y que el peso de la memoria es muy fuerte. De manera que si no nos ha atacado ninguna enfermedad neurodegenerativa, esos sistemas que le dan valor a la información guardada en la memoria permiten que podamos revivir experiencias, asociaciones guardadas en nuestro cerebro y darles coloraciones afectivas que un joven no pueda hacer.

Esto es la vida, lo mejor de la vida. Dice Romo: «A mí, francamente, lo que más me gusta no es hablar ante un auditorio ni tampoco escribir mis artículos. Me gusta cuando puedo detenerme un instante y vivir en el interior de mi cerebro: es como un paseo en el que puedo visitar a los amigos, como caminar por una ciudad que conozco y no conozco, pero en la que siempre, en cada instante, puedo detectar detalles muy particulares que me permiten detenerme, verme a mí mismo, recuperar la vida, recrearla y hacer una serie de asociaciones que cuando "despierto" puedo plasmar en frases que me deleitan. Es más, "despierto" trabajo para que me deleiten. Igual que cuando voy a un restaurante no voy para comer bien». Estas expectativas, desde el punto de vista neurofisiológico, solo puede cumplirlas un cerebro maduro. De ahí a demostrar -como han hecho distinguidos psiquiatras- que la madurez es compatible con niveles de felicidad más elevados que en la juventud no hay más que un paso que la ciencia está a punto de dar. El largo archivo de la memoria del adulto mantiene la mente ocupada con recuerdos sofisticados que por la fuerza son más numerosos.

Eduardo Punset, Por qué somos como somos

martes, 3 de septiembre de 2013

Paid in Full


I was nowhere near ready when all it ended
So I hoped we could find a new day; cannot live without you


You gave me the chance, time and again, in vain…
Now my feelings for you, every tear, every smile: paid in full.
Break the chain, but no longer can I take the pain

It's hard for me to love myself right now,
I've waited, hated, blamed it all on you

Needed to be strong, yet I was always too weak
So I can only blame myself for this state we are in

I will take what you have for me now, if it's not too late
Did you change? I did too.

Love can grow from the last grain

It's hard for me to love myself right now,
I've waited, hated, blamed it all on...
You.
I need you, less and less.
Every day feeds this moral decay
Yet I have grown to love you even more

I fall back, and I turn another cheek.
You mouth the words you're not ready to speak
You're scared of me now; no I never had a clue
That I'd become so much stronger than you.

I will take what you have  for me now, if it's not too late
If you like, I will leave; I will not miss the last train again

It's hard for me to love myself right now,
I've waited, hated, blamed it all on you

It's hard for me to love your face right now
I'm waiting, hating, needing being…
Me.
I need you, less and less...
Every day leads us farther away
From that moment

It's hard for me to hate myself right now
Finally I understand me
One day we may have a new me and you

But first I need to learn to love me too.